Sobrevivir

El otro día viniendo en tren a trabajar se me ocurrió este relato/cuento que he escrito de forma un tanto apresurada por lo que es posible que en un futuro lo vaya mejorando.

Realmente no tiene mucha conexión con el blog pero…Ah no, si que la tiene, que el blog es mio xD.

Nada, os dejo con el relato y espero que os guste. No es muy largo y se lee rápido.

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Me despierto pensando en cuánto tiempo había pasado ya.

Es increíble como un pequeño acontecimiento puede cambiar tu vida por completo. Si no me hubiese separado unos minutos para investigar por mi cuenta aquel sonido que venía del lago no me hubiese resbalado por aquella grieta, no me hubiese golpeado la cabeza y no habría perdido el conocimiento durante horas.

Éramos un grupo de exploración bastante numeroso, probablemente por eso se dieron cuenta demasiado tarde de mi ausencia.

Yo era el especialista en sonidos. Únicamente escuchando el canto de un pájaro, por ejemplo, sabía si se había perdido, si estaba buscando a sus hijos o había un peligro cerca.

Al recobrar el conocimiento intenté buscar el rastro del grupo pero fue inútil.

En aquel momento me armé de valor y decidí quedarme cerca del lago, si me alejaba mucho corría el riesgo de quedarme sin agua, lo que es mucho peor que quedarse sin comida. Fue una solución temporal hasta que las heridas y contusiones que me hice cuando resbalé sanaran.

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Desafortunadamente una de esas contusiones fue algo más, nunca terminó de curarse y me dejó una cojera crónica. Aquello fue un lastre tanto para intentar buscar algo de comida como para huir si fuese necesario.

Vuelvo al presente.

Me doy cuenta que pensar en estas cosas no me van a ayudar a buscar comida hoy. El pájaro medio moribundo que pude atrapar ayer hace muchas horas que no existe en mi estómago y el hambre aprieta con fuerza.

Decido adentrarme de nuevo en el bosque.

Parece que hoy voy a tener suerte. Oigo el sonido de lo que parece un pequeño animal no muy lejos de aquí. Intento acercarme a él de forma sigilosa hasta que establezco contacto visual. La primera impresión es que se trata de un animal bastante colorido que no había visto hasta la fecha por aquella zona.

Me pongo en alerta. En el pasado no he tenido buenas experiencias con animales pequeños y coloridos, casi siempre venenosos que me han hecho pasar unos insufribles días de intoxicación.

No obstante decido correr el riesgo, parece comestible, hacía mucho que no veía algo vivo por los alrededores y no podía perder la oportunidad.

No tengo ninguna arma más que mi contusionado cuerpo lo que me obliga a agudizar el ingenio.

Pienso en preparar una trampa o algo parecido. Si de repente salgo tras él es muy probable que se me escape debido a mis limitaciones.

De momento lo sigo con cautela.

Me concentro en el tipo de sonido que emite, un tanto agudo. Intuyo que se ha perdido o está buscando al resto de su grupo. Lo que me lleva a pensar que su guarida no anda muy lejos.

Tengo dos opciones. Intento apresarlo atacando por sorpresa o busco la guarida.

Si decido la primera opción es bastante probable que se me escape y pierda para siempre el factor sorpresa. Si decido la segunda opción, puede que nunca encuentre la guarida y lo pierda de vista.

Me inclino por la segunda opción. Si consigo encontrar la guarida habré matado dos pájaros de un tiro. Puedo cazar lo que me encuentre allí en un espacio sin escapatoria y después esperar a que el que me he encontrado en el bosque vuelva.

Inicio la búsqueda.

Veo un rastro que puedo seguir. Mi cojera me frena pero sigo adelante, la búsqueda vale la pena.

¡Bingo!

Encuentro una especie de gruta más grande de lo que esperaba. Me adentro en ella.

A pesar de que no veo ningún resquicio por donde pueda entrar el sol, la gruta presenta buena visibilidad. Avanzo muy despacio intentando no hacer ningún ruido. Me asomo tras un borde vertical y ahí está. Un ejemplar más grande que el encontrado en el bosque aunque con menos color. No tiene escapatoria. Lo apreso sin mucho esfuerzo. Mi estómago piensa en futuro y empieza a segregar jugos gástricos imaginando el festín.

Mientras lo inmovilizo escucho que el otro más pequeño se acerca. No puedo creer tanta fortuna. ¡Hoy es mi día!.

Rápidamente me escondo tras la esquina agachado y en silencio. Sin tiempo a reaccionar y aprovechando el factor sorpresa lo capturo.

Por un momento pienso en guardar uno de ellos para intentar racionar la comida, pero han sido muchos días de pasar hambre y el segundo cerebro ejerce más poder sobre el primario. Los preparo y en un abrir y cerrar de ojos sacian mi apetito.

Una buena y merecida siesta es lo que sigue.

A mi mente vienen muchos momentos difíciles pasados. Pienso que quizás mañana sea un buen día para definitivamente abandonar el lugar.

Todo se va a arreglar.

Después de eso me duermo de forma profunda casi al instante.

Paz y tranquilidad.

Me despierto de forma repentina a pesar de haber dormido al menos un par de horas. Noto molestias estomacales que van en aumento. Parece que a pesar de todo la maldición de los animales coloridos me va a jugar una mala pasada.

Mis sueños de abandonar el lugar se esfuman.

El dolor es intenso ahora. Parecido al de las otras ocasiones, pero esta vez con mucha pesadez y sequedad.

Un poco de agua en la cara me refrescará. Me dirijo hacia el lago de nuevo.

Quizás he comido demasiado, me ha podido el ansia.

Vislumbro el lago pero me está costando mucho más de lo normal. Entre la pesadez y la cojera me viene justo llegar.

En este lado del lago el acceso al agua está más complicado pero no creo que pueda llegar a una orilla más cómoda ahora mismo.

Finalmente me agacho para intentar beber algo pero de pronto siento que la cabeza me da vueltas, estoy muy mareado y caigo al agua boca abajo.

Una fuerza extraordinaria me arrastra hacia el fondo del lago. Intento mover mis extremidades con todas mis fuerzas pero resulta inútil, sigo cayendo. Mis músculos parece que han perdido toda su fuerza y los huesos pesan tres veces más.

El oxígeno se me está acabando y me dirijo hasta el fondo del lago con impotencia. Acepto mi destino, ya no hay nada que hacer. Pero antes del último suspiro consigo voltearme boca arriba para volver a ver la luz.

La falta de oxígeno en el cerebro me produce alucinaciones, estoy viendo lo imposible. Los dos animales que me acababa de comer me están mirando atentamente desde la orilla mientras yo caigo. No entiendo nada.

A pesar de mi fatiga y el movimiento irregular de la superficie del agua, puedo adivinar como el más pequeño de los dos esboza una sonrisa de satisfacción mientras se vuelve a colocar lo que finalmente era una colorida caperucita roja.

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¿Un poco tristona verdad?

Bueno, pero es que la historia del protagonista puede que te la hayan contado desde otro punto de vista (el de caperucita roja). El objetivo de este relato es únicamente es el de ejercitar la imaginación y divertirme, pero ya que es un cuento tendré que inventar alguna moraleja o algo parecido.

Cualquier historia se puede contar de muchas formas, tantas como personas que la han protagonizando, e incluso más.

Tu “verdad” es importante pero no deja de ser una verdad sesgada y fácilmente manipulable, mantén siempre la mente abierta a otros puntos de vista para enriquecer la historia. Las valoraciones y comprobaciones vendrán después.

Y para terminar, ¿te ha gustado?

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8 Comentarios

  1. Hola, hoy he descubierto tu blog y he pasado un rato entretenido con algunas de tus entradas :-)

    Te comento un par de cosas por si no las has tratado ya, podrías hacer alguna entrada. Últimamente me llaman la atención esos yogures que tienen fruta, pero si miramos la lista de ingredientes no aparece por ningún lado que tengan conservantes. Extraño. Una fruta se puede conservar en el yogur solo con la refrigeración?

    Por otro lado, mirando un día los ingredientes de un queso, me encontré con el aroma a cabra. Me sonó bastante raro, un queso con aroma a cabra!! Investigando en internet di con una empresa que fabrica aditivos, y los vende como tan naturales que ni siquiera es necesario que el fabricante los incluya en el etiquetado…

    Voila!

    http://www.domca.com/index.php?option=com_content&view=article&id=80&Itemid=147&lang=es

    La web ofrece mucha menos información sobre sus productos ahora, y piden que contacten con el departamento técnico por lo que ya no mencionan el aroma a cabra.

    Un saludo.

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