Sardinillas en aceite de oliva o en aceite de girasol

Un ficticio comprador que acude al supermercado dispuesto a comprar una lata de sardinas en aceite y sal se encuentra ante este dilema:

Sardinillas en aceite de oliva o en aceite de girasol.

Sardinillas en aceite de oliva hacendado

Sardinillas en aceite de girasol hacendado

  • Si el comprador unicamente se basa en los consejos que los propios fabricantes dan acerca de sus propios productos o en ciertas organizaciones de dudosa financiación cogerá la lata de sardinillas en aceite de girasol. ¿Por qué? porque es más barato, si miras la cantidad de grasas ves que uno tiene 14 g de 100 g y el otro solo 9.3 g y encima ves que en la caja pone que es rico en ácidos grasos omega-3, ¡perfecto!
  • Si el comprador está un poco más informado y no tiene esa fobia a la grasa sin importar de que tipo sea sabrá que no importan esos 14 g de grasa ya que provienen de sardinas y aceite de oliva que son saludables y que aunque en  ambos paquetes indica “Alto contenido de ácidos grasos omega-3” vemos que el importante ratio omega-6 / omega-3 está descompensado en el caso del aceite de girasol. El caso ideal sería  que la cantidad de omega-6 sea la misma que la de omega-3, es decir un ratio 1/1. Vamos a calcular los ratios: Con aceite de oliva se cumple sobradamente (0.89 omega-6, 1.15 omega-3), incluso tiene más omega-3 que omega-6,  y en el caso del aceite de girasol vemos que por cada 100 g tenemos 4’98 omega-6 y 0.37 omega-3 lo que da un ratio de 13.45/1, bastante desequilibrado. En cuanto al precio, es preferible gastar esos céntimos de más en salud que malgastarlos con el otro producto.

Comparativa entre las propiedades nutricionales

A modo de resumen, los ácidos grasos son imprescindibles (tanto el omega-6 como el omega-3), el cuerpo no puede crearlos lo que significa que tienen que venir de la alimentación. El omega-3 que proviene de fuentes animales (salmón, arenque, sardinas, huevos…) mediante una sencilla transformación podemos aprovecharlos mientras que el que proviene de fuentes vegetales (aceite de oliva, aguacate, almendras…) necesitan una transformación más compleja antes de convertirse en aprovechables. Podéis encontrar algo más de información en este artículo.

Artículos relacionados:

Share

4 Comentarios

  1. Pues yo siempre me tiro de cabeza a por la latas de aceite de girasol. ¿Por qué? Pues porque el aceite de oliva que utilizan las conserveras no es aceite de oliva puro sino refinado, lo que ocurre es que la ley les permite etiquetar como “oliva” a secas sin especificar que se trata en realidad de aceite de oliva refinado (menos saludable ya que suelen utilizar disolventes etc)

    No obstante, es fácil de detectar: tomad cualquier lata de atún, sardinillas o lo que sea y veréis como el aceite es prácticamente incoloro muy similar a cualquier aceite de semillas. Por este motivo prefiero comprar el de girasol que además de ser más saludable que el de oliva refinado es más barato.

    Reply

Deja un comentario