¿Qué tomar a media mañana? Un batido como opción

Una de las mejores compras que he hecho últimamente es una de esas batidoras Mix&Go, donde el mismo envase sirve para batir y para transportar, lo único que hay que hacer es cambiar la tapa a rosca para pasar de un modo a otro.

Antes usaba el típico vaso americano grande, de cristal, para cuando me apetecía hacer algún tipo de batido. Pero lo cierto es que es un trasto engorroso de limpiar si su uso va a ser diario, y al final acababa guardado y olvidado. Y además al ser grande según que cosas no quedaban del todo trituradas y daban vueltas como un tío vivo sin llegar a tocar nunca la hélice.

Pero con este invento la verdad es que desde que lo compré lo he estado usando 4 o 5 veces a la semana para preparar un batido de mitad de mañana.

Cuando algo está bien pensado da gusto usarlo.

Y después de esta introducción “tele tienda style” en la que solo me ha faltado la foto en blanco y negro en la que se me ve llorando en una esquina con mi antiguo vaso americano, voy a continuar.

Puede que tus necesidades sean otras, que tu estilo de vida y trabajo no te lo permita, que con un puñado de frutos secos o una manzana tengas suficiente, o al contrario, que te permita dedicar más tiempo a preparar y comer tranquilamente algo más contundente a esas horas. Pero en mi caso, ahora mismo, tomar un batido a media mañana me viene de lujo. Y como a mi me vale, puede que a ti también, así que a compartir.  

Hay veces que desde la cena del día anterior a la comida del siguiente no como nada, otras que solo desayuno, otras que de la cena paso directamente a batido de media mañana. Según me va apeteciendo. Pero por lo general si que suelo tomar algo y lo que hago es variar la cantidad y contenido del batido. Es una opción muy cómoda y saludable (si lo que metes dentro lo és) de comer algo sin generar desperdicios, sin llevar varias cosas dando tumbos por ahí o a acabar comprando alguna gorrinada del horno o prefabricada.

Adelanto que a no ser por situaciones muy especiales, comer y masticar es siempre mejor que triturar y beber. Por diversos motivos. Pero si no tiramos nada y lo que metemos es saludable, sigue siendo mejor opción que cualquier zumo o licuado (¿Son los zumos de frutas tan sanos?). Y nunca está de más recalcar que no se trata de hacer un “Smoothie Detox” o chorradas similares. Lo único que hago es hacer algo bebible de forma puntual por simple conveniencia.

Dicho esto, ¿qué necesitas para hacer algo que se pueda beber? Líquido. Y a no ser que uses por ejemplo frutas muy acuosas como por ejemplo la sandía (sandía fresca con un poco de limón y media hoja de hierbabuena, mmmmm), has de agregar algo para que no se convierta en una papilla.

Las opciones más comunes son: Agua, zumos o leche animal/vegetal.

Personalmente voy alternando entre leche animal, leche vegetal o agua. Aunque la opción que más uso es la leche de avena y ahora explicaré porqué.

Intento que la mayor parte de calorías que tomo durante un día sea en una ventana de unas 10 o 12h como mucho. Adelantar la hora típica de cena o estirar la del desayuno. Me gusta darle un respiro al cuerpo para que haga sus funciones de reparación tranquilamente sin interrumpirle con digestiones. Vamos lo que ahora se suele llamar ayuno intermitente de 12 o 16h. Así que intento que el batido al menos tenga “sustancia”.

  • Eso suele descartar usar agua simplemente, pero a ti te puede valer perfectamente.
  • La opción más nutritiva sin duda es la leche entera, no tiene rival. Pero como suelo echar bastante material me suele espesar excesivamente el batido. La broma de la leche semi o desnatada ni la contemplo. Que por otro lado lo preferible sería usar leche de buena calidad, y no siempre es fácil de conseguir.
  • Me queda la leche vegetal. Que no es leche ni la sustituye de ninguna forma, pero se le suele llamar así. Hay que buscar siempre las opciones que no tengan azúcar añadido (suerte!). La de soja la descarto de entrada. La de arroz tampoco es que aporte mucho al agua. La de almendra no está mal pero no suele venir sola. Me queda la de avena, tiene cierto dulzor, algo de consistencia y alimenta más que el agua. Así que suelo comprar una que solo lleva avena y agua, nada más.

Los batidos que suelo hacer suelen seguir esta estructura: Líquido + fruta + frutos secos + extras

Y a decir verdad lo que me gusta hacer es usar la fruta que está de temporada en ese momento. Además en verano apetece más batidos ligeros y en invierno más calóricos. La naturaleza me da la variedad a lo largo del año, que más puedo pedir, no tengo que pensar ni decidir.

Pero lo cierto es que como comodín suelo hacer alguno de estos tres batidos porque son cosas que suelo tener siempre en casa:

  • Leche de avena + plátano maduro + avellanas tostadas + cacao en polvo puro sin azúcar
  • Leche de avena + plátano + nueces + canela + (opcional) un poco de miel
  • Leche de avena + medio plátano + frutos rojos o bayas (fresas, arándanos, moras, frambuesas..)

¿Medidas y proporciones? Ni idea, te recomiendo que experimentes y uses el sentido común.

Si tienes un vaso de 500ml y pones 250 en volumen de nueces, pues igual te has pasado. Si pones 450ml de leche de avena y medio plátano pues igual se queda un poco pobre. Ve probando. La batidora que tengo yo tiene un vaso de 600ml si no recuerdo mal, y en los dos primeros batidos suelo poner un plátano mediano entero o uno y medio si son pequeños, para que te hagas una idea.

Otra opciones que alguna vez he probado como extras son añadir copos de avena, café, vainilla, pimienta, agua o leche de coco.

Y siguiendo la teoría de dejar todo a mano y preparado para que no de pereza hacerlo o usarlo (Como hacker la fuerza de voluntad para hacer ejercicio y comer bien siempre), así es como lo tengo yo en casa:

¿Ideas de batidos?

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