Si eres asiduo/a al blog (puedes seguirme en facebook o twitter también) y te acabas de enterar que existe un mundo alimentario algo más lógico y natural del que sueles escuchar en los medios de comunicación, quizás te encuentres algo abrumado por la cantidad de cosas que «no puedes comer» .Vamos, que con tanto artículo de aquí y allí no sabes ni por donde empezar.

Cuida tu cuerpo, no tienes otro de repuesto.

Aquí tienes unas reglas de oro para alimentarse bien, pero no es necesario de la noche a la mañana cambiar todo. Según en que casos puede que no sea ni conveniente, todo necesita un tiempo de adaptación, son muchos años de conceptos erróneos que tu cuerpo en mayor o menor medida ha tenido que sufrir.

Por lo tanto te aconsejo empezar por lo básico y poco a poco ir cambiando cosas. Con estos 4 puntos ya tendrás bastante camino hecho:.

  1. Alimentos procesados. Salvo pocas excepciones, los alimentos procesados son siempre una mala opción. Lo que recortan en calidad de materia prima lo gastan en marketing. Es raro que no lleve ninguna de las harinas refinadas estrella, de trigo, maiz y soja o cualquier variante del azúcar refinado. Para compensar la baja calidad de materia prima o directamente la ausencia de ella, estos productos suelen llevar multitud de aditivos químicos (edulcorantes, potenciadores de sabor, colorantes, etc). Si un dia te detienes a mirar que es lo que llevan este tipo de productos seguramente no entenderás ni la mitad. Utiliza productos básicos y cocínalos tu, sabrás que es lo que lleva realmente, en que medida y de paso aprenderás a cocinar. La excusa de «no tengo tiempo» o «no tengo dinero» son solo eso, excusas. Alternativa: Cocina o prepara lo que vayas a comer.
  2. Azúcar refinado. Seguramente ningún otro «alimento» ha provocado más desórdenes en la humanidad que el azúcar refinado. Desde las primeras extracciones a partir de la caña de azúcar o la remolacha su consumo ha sido exponencial, así como sus consecuencias. Es un producto tan aceptado y normalizado hoy en día que no nos damos ni cuenta del nulo aporte nutritivo que tiene y lo que puede llegar a producir en nuestro cuerpo a medio y largo plazo. Si preguntas a cualquiera que te cruces por la calle como mucho te puede decir que el azúcar es malo porque engorda. Por otra parte el azúcar refinado no es solo aquél que te echas con cuchara, la mayoría de productos procesados lo contiene bajo ese nombre u otro más técnico. Alternativa: para infusiones usa hojas de stevia, para echar al café o té o cualquier cosa mientras no sea mucho compra panela, directa de la caña de azucar. Ojo con el «azúcar moreno» de algunos supermercados, es azucar blanco con melaza por encima. 
  3. Harinas refinadas. Eso incluye logicamente cualquier alimentos hecho con ellas como pasta blanca o pan blanco (el común hoy en día). Hay que decir también que puedes encontrar maiz, trigo o soja casi en cualquier alimento procesado que puedas tener en casa. Los perjuicios que puedan tener ya los cereales y granos en general, sean integrales o refinados dan para muchas lecturas aparte, gluten incluido. Vamos a ceñirnos a las harinas que han sido desprovistas de la mayoría de nutrientes que pudiese tener el grano entero, las cuales son poco más que azúcares para nuestro cuerpo. De rápida absorción, producen una subida de azucar en nuestro cuerpo, la cual pone en marcha el pancreas a toda máquina para producir insulina, para después contrarestarla con otras hormonas produciendo una cascada de trastornos metabólicos totalmente inútiles y dañinos a medio y largo plazo.  Alternativa: Si has decidido no prescindir totalmente de las harinas, por lo menos consume las que sean totalmente integrales.
  4. Sal refinada. La sal es el demonio y hay que eliminarla por completo, ¿no?. Pues no. La que hay que eliminar es la que te venden a muy buen precio en cualquier supermercado, la sal refinada. O mejor dicho, cloruro de sodio en polvo, ya que no tiene nada más. La sal marina o de roca son productos cargados de minerales en su justa medida beneficiosos para tu cuerpo. Tampoco estoy diciendo que os la comáis con cuchara, como todo, pero de esta podéis echarla sin problemas en ensaladas, carnes, pescados, verduras, etc. Alternativa: Como ya he dicho, compra sal marina o de roca.

Eliminando estos 3 venenos blancos en polvo y la conjunción de todos ellos con un extra (más aun) de aditivos y materia prima de pésima calidad como son los productos procesados estarás haciendo un enorme favor a tu cuerpo. Quizás no lo notes mañana (según el grado de adicción puede que si) pero te aseguro que a la larga te evitaras decenas de complicaciones por desgaste y malfuncionamiento.

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[…] Este proverbio de abuela tan rotundo ha viajado por varias culturas (a mi me ha llegado tanto por vía de abuelas judías como de italianas) y nos hace pensar que la sabiduría popular conoce desde muchísimos años los riesgos que conlleva la harina blanca para la salud.

 

En lo tocante al organismo, la harina blanca no es muy diferente del azúcar. A menos que le añadamos algún suplemento, no ofrece ninguno de los componentes buenos de los cereales integrales (fibra, vitaminas B, grasas buenas) y es poco más que un chute de glucosa. Un festín de glucosa es una bomba indenciaria que causa estragos en el metabolismo de la insulina […]

Extraido del libro «Saber Comer» de Michael Pollan.

Pan blanco de harina blanca refinada

Y añado, que del pan de molde envasado mejor ni hablamos…

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A principios de 1930, un dentista norteamericano llamado Weston A. Price (1870-1948) empezó una serie de investigaciones únicas. Durante los siguientes diez años, el Dr. Price viajó a lugares remotos en el mundo para estudiar la salud de poblaciones que no habían sido afectadas todavía por la civilización occidental. El objetivo de sus investigaciones se centró en tratar de averiguar los factores responsables de una buena salud dental. Sus estudios revelaron que las caries dentales y la deformación de los arcos dentales (que resultaban en dientes torcidos y amontonados), eran el resultado de deficiencias nutricionales y no de defectos genéticos heredado.

Así empieza este informe traducido de 21 páginas que podéis descargar aqui: Principios de las dietas saludables – Fundación Weston A. Price

No obstante voy a copiar y pegar algunos de los apartados en este post por si no podéis abrirlo:

Guia Para una Dieta Saludable

  1. Consuma alimentos integrales, no-procesados.
  2. Consuma carne de cordero, de res, de animales de caza, órganos, y huevos de animales que se han alimentado de pastos.
  3. Consuma pescado salvaje (no criado en granjas) y mariscos de aguas no-contaminadas.
  4. Consuma productos lácteos con toda su grasa, de vacas que han pastado al aire libre.
  5. Preferiblemente consuma productos lácteos crudos y/o fermentados como leche cruda (sin pasteurizar), yogurt, kefir, mantequilla fermentada, quesos hechos de leche sin pasteurizar y crema agria. (Quesos importados que dicen «leche» y «leche fresca» en la etiqueta son crudos.)
  6. Use abundantes grasas animales, especialmente mantequilla.
  7. Use sólo aceites vegetales tradicionales como aceite de oliva extra-virgen, aceite de ajonjolí, pequeñas cantidades de aceite de linaza, y los aceites tropicales – aceite de coco y de semilla de palma. Compruebe que hayan sido extraídos de forma tradicional.
  8. Tome aceite de hígado de bacalao regularmente para obtener un mínimo de 10,000 unidades de vitamina A y 1,000 unidades de vitamina D por día.
  9. Coma frutas frescas y vegetales -preferiblemente orgánicos- en ensaladas y sopas, o ligeramente cocidos al vapor con mantequilla.
  10. Use granos integrales, legumbres y nueces que hayan sido remojados, germinados o fermentados para neutralizar el ácido fítico, los inhibidores de enzimas y otros anti-nutrientes.
  11. Incluya regularmente vegetales, frutas, bebidas y condimentos lacto-fermentados, pues contienen mayores cantidades de enzimas, lo que contribuye a una mejor digestión y asimilación.
  12. Prepare caldos de huesos de pollo, res, cordero y pescado, y úselos liberalmente en sopas, salsas y guisos.
  13. Utilice agua filtrada para tomar y cocinar.
  14. Utilice sal celta sin refinar y una variedad de hierbas y especies para estimular el apetito y hacer la comida más interesante.
  15. Haga su propio aderezo de ensalada usando vinagre crudo y aceite de oliva extra virgen y una pequeña cantidad de aceite de linaza prensado por expulsión.
  16. Use edulcorantes naturales con moderación, tales como la miel de abeja cruda, miel de maple, azúcar de maple, azúcar de dátiles, jugo de caña de azúcar deshidratado (se le conoce como «Rapadura») y polvo de «stevia».
  17. Use sólo vino o cerveza sin pasteurizar, con mucha moderación, junto con las comidas.
  18. Cocine sólo en acero inoxidable, hierro, vidrio o cerámica de buena calidad.
  19. Use sólo suplementos basados en alimentos de buena calidad.
  20. Obtenga suficiente descanso, ejercicio y luz del sol.
  21. Piense positivamente y practique el arte de perdonar

 Guia De Productos Peligrosos

  1. No coma alimentos comercialmente procesados como galletas, tortas, crackers, bebidas gaseosas, enlatados, comidas congeladas, etc. Lea las etiquetas!
  2. Evite todos los edulcorantes refinados como el azúcar, dextrosa, glucosa, jarabe de maíz alto en fructosa y los jugos de frutas.
  3. Evite la harina blanca, productos preparados con harina blanca y el arroz blanco.
  4. Evite todos los aceites y grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas.
  5. Evite todos los aceites líquidos refinados de origen vegetal, hechos a base de soya, maíz, «safflower», «canola» y semilla de algodón.
  6. No use aceites poli-no-saturados para freír, sofreír o cocinar.
  7. Evite comidas fritas en aceites poli-no-saturados o con aceites vegetales hidrogenados.
  8. No practique vegetarianismo estricto; los productos animales proveen de nutrientes vitales que no se encuentran en los alimentos de origen vegetal.
  9. Evite productos que contengan proteína en polvo, ya que estos productos contienen sustancias cancerígenas que se forman durante su procesamiento. El consumo de proteínas sin los cofactores que ocurren en la naturaleza puede llevar a deficiencias, especialmente de vitamina A.
  10. Evite la leche pasteurizada; no consuma productos lácteos ultra pasteurizados, leche baja en grasa, leche en polvo o imitación de productos lácteos.
  11. Evite consumir huevos, pescado y carnes provenientes de granjas-tipo-fábrica.
  12. Evite salchichas y embutidos de carne pues son productos altamente procesados.
  13. Evite semillas, nueces y granos rancios o preparados inapropiadamente como los que se encuentran en la granola, en panes hechos con levadura rápida y en las cajas de cereales para el desayuno, ya que éstos bloquean la absorción de minerales y causan problemas intestinales.
  14. Evite frutas y vegetales enlatados, fumigados, con cera o irradiados. Evite productos que contengan ingredientes genéticamente manipulados (la mayoría de los productos que contienen soya, «canola» y maíz).
  15. Evite los aditivos artificiales, especialmente glutamato monosódico, proteína vegetal hidrolizada y aspartame, pues son tóxicos para el sistema nervioso. La mayoría de las sopas, salsas, caldos y condimentos comerciales contienen glutamato monosódico, aún cuando no se mencione en la etiqueta.
  16. Individuos sensibles a la cafeína y sustancias similares deben evitar el café, té y chocolate.
  17. Evite productos que contengan aluminio como la sal comercial, el polvo de hornear y los antiácidos. No use ollas de aluminio o desodorantes que contengan aluminio.
  18. No tome agua con fluor (se requiere de filtros especiales para remover el fluor que algunas plantas de tratamiento agregan al agua.)
  19. Evite vitaminas sintéticas y alimentos que las contengan.
  20. Evite licores destilados.
  21. No utilice horno microondas.

En el PDF encontraréis algunos puntos más acerca de las grasas, mitos y verdades, el corazón, etc. Como siempre y con todo, hay que ser un poco crítico y preguntarse por cada una de las cosas que se lea.

Los comentarios quedan abiertos para comentar cosas sobre este PDF :)

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