La mayoría de gente que oye hablar de la dieta paleolítica se queda solo con la parte anecdótica. Imagina que es una dieta temporal para adelgazar y que consiste en comer las mismas cosas que comían los hombres de las cavernas.

Si y no.

Más bien no.

Si bien es cierto que la forma óptima de alimentarse corresponde casi por completo a la que llevaban nuestros antepasados (no es casualidad, es la forma de alimentación con la que hemos evolucionado durante cientos de miles de años), creo que el término tiende a confundir. Es por eso que no me gusta usar  “paleodieta“, “dieta paleolítica”, “dieta ancestral”, etc, aunque a veces hay que llamarla de alguna forma y es la que más se parece.

No es una dieta

En el sentido de “tengo que hacer dieta” que es como la mayoría de entiende la palabra dieta. No se trata de la dieta de la alcachofa cavernícola. Más bien es una forma óptima de alimentarse para toda la vida.

No es del paleolítico

Reconozco que la primera vez que escuché el término “dieta paleolítica” por pura casualidad me informé en que consistía y vi que tenía bastante sentido. Más tarde me puse a investigar mediante estudios, conferencias, blogs, etc y comprobé que los puntos más delicados de esta dieta tenían un respaldo científico detrás pese a lo que las “autoridades” siempre nos habían dicho.

Con lo cual decidí hacer el camino inverso.

Es decir, en lugar de partir de la dieta paleolítica y buscar estudios que la apoyaran, partir de la dieta actual e investigar el porque y origen de todo. No tardé en darme cuenta que la forma de alimentación óptima a la que había llegado se parecía notablemente a la que tenían nuestros antepasados hace más de 10.000 años. Y digo se parecía porque hay muchas de las cosas que tenemos hoy en día que son perfectamente saludables y no existían en el paleolítico (aceite de oliva, mantequilla, ciertos alimentos que no son autóctonos como el aguacate o el coco, etc)

En este sentido he oído y leído de todo:

  • Es una dieta que no se comen hidratos. Falso, en lugar de ingerir fuentes de hidratos pobres nutricionalmente (harinas refinadas, cereales, azúcares) las sustituimos por otras mucho más nutritivas (verduras, hortalizas, frutas, raices). La cantidad diaria de hidratos de carbono va a depender de las necesidades específicas de una persona (ejercicio intenso por ejemplo, y aún así habría que ver si realmente son necesarias esas burradas de hidratos al día) o situación geográfica (no es lo mismo vivir en el caribe que en el ártico).
  • Es una dieta muy alta en proteínas. Falso, y esto viene derivado de lo que comentaba antes, no se trata de pasar todos los días comiendo carne cruda de mamut. El pescado y la buena carne animal son importantes pero no es lo único. Lo que si aumentamos mucho es el consumo de vegetales y grasas saludables.
  • Es una dieta muy restrictiva. En una época donde los cereales mandan ( tampoco es casualidad $$$),  donde hay trigo/soja/maiz hasta en la sopa (literalmente) parece que ya no sabemos vivir sin comer arroz,  pasta y pan todos los días. Dieta restrictiva es la dieta del melón, la dieta vegetariana, la dieta vegana, dieta de la uva, etc. Aquí lo único que se trata es de seleccionar los alimentos que sean de calidad y nutritivos, no queremos llenar la panza, queremos alimentarnos sin padecer inflamaciones, carencias nutricionales ni  disfunciones en nuestros órganos.
  • Comer bien es muy caro. Todo depende de como valores tu salud. Aquí hice un post sobre este tema.
  • Y un largo etcétera de absurdos.

Quiero añadir también que este estilo de vida conlleva que la parte física vaya acorde. No hay duda alguna que el ejercicio físico siempre está recomendado para todos, es una parte muy importante, el sedentarismo es una lacra hoy en día. Ahora bien, hay que puntualizar algunas cosas. Casi todo el mundo entiende hoy en día que para hacer ejercicio hay que pasarse 2 horas corriendo, 1 hora de aeróbic echando el hígado, 2 horas haciendo pesas al máximo, 1 hora de spining para después irse a body-mega-gap-cx30.

Toda esta forma de hacer ejercicio solo lleva a un desgaste prematuro de articulaciones, estados de estrés prolongados, lesiones, etc. Es de todas todas antinatural.

La mejor forma de hacer ejercicio y estar bien físicamente (que no es lo mismo que ganar el campeonato de body building) es de nuevo imitar a nuestros antepasados. Dado que hoy en día no salimos a cazar ni nos tiramos horas recolectando comida podemos hacer algo parecido. Toma como base ejercicios suaves como andar, paseos en bici y de forma puntual ejercita la fuerza con máximos. Si quieres adelgazar, la alimentación hará el resto. Si quieres fortalecerte un poco mas haz ejercicios completos (sentadillas, flexiones, dominadas, etc) .Ejemplo: Sal a andar y de vez en cuando haz sprints cortos en lugar de estar el mismo tiempo a una velocidad media y monótona.

Si haces las cosas de una forma lógica, los resultados vienen solos.

¿Cómo llamar entonces a este tipo de “dieta”? Ni idea, debería ser la dieta normal.

Hace tiempo que quería escribir este post, y el otro día un artículo de Ana me lo recordó.

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Entrevista realizada por “El diario montañés” a Manuel R. González Morales, Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria.

Cito algunos párrafos y os dejo con el enlace a la entrevista completa.

Evolutivamente los humanos hemos ingerido proteínas de la más variada procedencia. Hay que tener en cuenta que el cerebro genera un gran consumo calórico, por lo que se vincula el mayor desarrollo del cerebro humano frente al de otras especies a un mayor consumo de proteínas. ¿Se puede vivir sólo de vegetales? Probablemente sí, y es una opción muy respetable, pero evolutivamente no estamos preparados para consumir solo vegetales.

Por lo que sabemos de otros pueblos cazadores-recolectores, éstos dedican menos trabajo al abastecimiento de alimentos que los pueblos agrícolas y ganaderos. Como no podían almacenar y tenían mucha movilidad, cazaban lo que iban a consumir, para dos o tres días. Además también tendría mucho peso en su dieta la alimentación vegetal, lo que recolectaban, por ejemplo raíces comestibles, frutas, frutos secos… También sabemos que ya los neandethales, hace unos cuarenta mil años, ya pescaban salmones en la zona de Ramales. Lo hemos podido constatar en las excavaciones del Mirón

Otro fuente de alimentación de las comunidades paleolíticas que ocuparon cuevas y abrigos próximos al Cantábrico fueron los mariscos, moluscos como caracolillos, erizos, mejillones, y crustáceos.

Aunque el consumo de vegetales no deja huella en el registro arqueológico, González Morales afirma que «sí sabemos que comían bastante y la prueba la tenemos en el desgate de los dientes. Los vegetales, al llevar mucha tierra, provocan mucho rozamiento en las piezas dentales».

Enlace a la entrevista en la web, y el PDF del artículo en papel.

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