¿Debemos dejar de recomendar carne porque ya se come mucha?

Uno de los principales problemas que tenía la pirámide oficial de nutrición (la “nueva” sigue siendo más de lo mismo añadiendo algún retoque mínimo) es que metía comestibles poco recomendables dentro de ella.

Sí, los ponía en la cima de la pirámide haciéndonos entender que debíamos consumir menos cantidad, pero la picaresca no se inventó ayer.

¿Cuál es el problema? Pues que si te encuentras unas patatas fritas de bolsa en la pirámide entiendes que forma parte de una alimentación saludable. 

Y no. Aunque vaya acompañada de puntualizaciones como: “con moderación“, “de forma responsable” o “dentro de una alimentación equilibrada“, eso se olvida y no sirve para nada.

Sigue leyendo

Share

Porqué bajar de peso es una tontería

Y subir también. En general.

La mayoría de gente toma lo que le dice la báscula como indicador para saber si está con sobrepeso o demasiado delgada. Y bueno, lo cierto es que a no ser que sea una báscula mal calibrada, hace bien su trabajo. Revisas las tablas de peso correspondiente según altura y sabes en que umbral te encuentras.

¿Cuál es el problema entonces?

El primer problema es que estamos midiendo algo que puede variar sin que nosotros lo hagamos. Veamos un poco de física del cole.

El peso es el resultado de multiplicar la masa de un cuerpo por la aceleración de la gravedad en un punto del espacio.

Lo que pesas en la Tierra no es lo mismo que en la Luna o en Jupiter. Incluso, aunque casi despreciable, cada punto de la tierra tiene un valor de aceleración distinto. La fuerza de la gravedad a nivel del mar no es la misma que a lo alto del Everest.

Juanito es siempre el mismo, tiene la misma masa, pero la báscula marcará cosas distintas según dónde se pese.

El mismo Jaimito cree que en la playa está gordo y en la cima del Everest tiene un cuerpazo.

Juanito cree que en la playa está gordo y en la cima del Everest está “fit”. Siendo el mismo.

Así de pronto el peso no parece que sea un buen indicador de nuestro estado de salud.

Estupendo, pero, ¿y si me peso siempre en el mismo lugar? ¡Problema solucionado!

No tan rápido, aquí llega el segundo problema. 

Sigue leyendo

Share

Cuando la excepción se generaliza: Inflamación, fiebre y colesterol

Sigo con esta serie (aquí hablo sobre el ascensor y aquí sobre las cremas solares) con algunos apuntes rápidos sobre el uso de medicamentos para bajar la inflamación, fiebre y el colesterol de forma generalizada.

medicamentos

Inflamación

Existen muchos motivos por los que recibimos esta respuesta del cuerpo. Pongamos por ejemplo que tenemos alguna lesión, un mal giro de hombro o de tobillo. ¿Qué ocurre? La zona se inflama, nos molesta y no nos deja moverla de forma normal.

¿Qué hacemos de forma automática? Ibuprofeno a la más mínima para bajar la inflamación, porque como todos sabemos lo malo no es el daño en la articulación, lo malo es la inflamación. ¿No? Pues no.

Sigue leyendo

Share

¡Por fin los anuncios de la TV dicen cosas útiles!

Será casualidad pero en poco tiempo he podido ver unos cuantos anuncios que me han hecho pensar “pero si hasta ellos mismos lo dicen…”.

Normalmente solo digo tonterías.

Normalmente solo digo tonterías.

Cierto es que lo dicen a su manera, pero oye, no deja de ser curioso. Y de algunos hasta se pueden aprender cosas.

Haré una breve descripción del vídeo después de cada uno por si se acaban borrando de youtube.

Anuncio de galletas Gerblé

Imágenes de naturaleza, nos da todo lo bueno, campos de trigo, amapolas, musiquita de fondo relajante… y el narrador dice:

“Por eso lo más importante de la galleta Gerblé Leche Chocolate no está aquí (mostrando la cara frontal del paquete) , si no aquí (mostrando el reverso donde está la etiqueta con los ingredientes y la composición), en su cuidada selección de nutrientes que aportan la vitalidad que necesitas”

¿Qué podemos aprender de aquí?

Obviamente no que sus galletas son muy nutritivas, si no que lo más importante de una caja de cualquier producto se encuentra en la parte de detrás, donde se encuentra la etiqueta, lejos de los llamativos slogans.

Por ejemplo, aunque ellos mismos alardean de ello, lo cierto es que si tomamos una de sus galletas y la dividimos en cuatro partes, casi una de ellas es azúcar. Y si miramos los ingredientes, los tres primeros y más abundantes son: Harina de trigo, azúcar y grasa vegetal. Una joya nutricional vamos.

Next.

Anuncio Kinder bueno

Un hombre de mediana edad aparece buscando entre armarios de la cocina de forma casi desesperada una golosina de estas (imagino que para ampliar el público y tal, ya que al principio iba enfocado a niños), el hijo le cuenta una tontería para que el padre se vaya y dejé la chocolatina.

“…crujiente barquillo relleno de deliciosa crema de avellanas…”

Dice el narrador. Y después:

“…cuando tienes un poco de hambre, solo kinder bueno no tiene fin. Kinder bueno, bueno para volverse malo”.

Cositas del producto: el narrador orgulloso declara que es un barquillo con crema de avellanas. Como hemos aprendido en el primer anuncio a leer las etiquetas y dejarnos de tonterías, vamos ponerlo en práctica:

Ingredientes: Chocolate con leche 31,5% (azúcar, manteca de cacao, pasta de cacao, leche desnatada en polvo, mantequilla concentrada, emulgentes: lecitinas (soja); vainillina), azúcar, aceite vegetal, harina de trigo, avellanas 10,8%… y 30 cosas más.

Como puedes ver, hay que escarbar un poco para encontrar la primera mención a la avellana. Esto me recuerda a la famosa nocilla.

Resumen nutricional: Azúcar, más azúcar (un 40% de la barrita es puro azúcar), aceite vegetal y harina de trigo. Vamos, la misma chuchería que las galletas de antes.

¿Qué podemos aprender aquí?

Que cuando tienes hambre los productos ricos en hidratos simples mezclados con grasa son adictivos y no tienen fin. No solo no sacian si no que al poco tiempo tu cuerpo te pedirá comer más. Ah, y que al no tener fin, abusarás y te “volverás malo”. Pero de verdad.

Sigamos.

Anuncio de Colacao

Ante la pregunta del narrador “Y tú, ¿cuándo recaiste?” aparece un hombre de negocios declarando que antes empezaba las mañanas a mil por hora hasta que un día su hijo le dio su Colacao. Luego sale una chica a la que sus sobrinos pequeños le dan colacao. Después un chico que parece ser que unos niños excitados dando saltos le recomiendan beber colacao.

Bueno y así con más ejemplos en los que se juega con niños, publicidad emocional y demás técnicas habituales cuando hay que vender humo. Hasta que al final sale una chica que contesta que ella nunca lo ha dejado. El narrador termina con:

Súmate a la recaida. Colacao, energía para disfrutar.”

Ya me dirás que tienen que ver todas esas cosas con unos polvos que se echan a la leche. Se podría hacer el mismo anuncio sustituyéndolo por unas galletas o un kinder bueno.

Como ya vimos en este artículo, realmente este tipo de productos son, por enésima vez, azúcar y márketing.

Si vais a la web oficial del producto solo encontraréis mucho color, secciones de deporte, juegos, niños muy listos y resalaos, pero ni rastro de la composición nutricional del producto. Es típico marear la perdiz e intentar asociar este tipo de productos a: felicidad, energía, deporte, superación, retos, bla bla bla”, al estilo coca-cola o redbull.

Y lo cierto es que les funciona a las mil maravillas.

¿Qué podemos aprender aquí?

Más claro agua.

Si con las galletas Gerblé y el Kinder bueno aprendimos que hay que mirar las etiquetas y que los productos ricos en azúcares son adictivos y no tienen fin, Colacao nos enseña que como toda adicción, cuando intentas dejarla, si aparece alguien que te incita puedes recaer.

No recuerdo donde lo leí pero era algo así: “Si quieres ganar dinero de verdad, vende algo que cree adicción“.

Venga, uno más, que esté es cortito.

Anuncio Ligeresa

Aparece una chica haciendo una especie de monólogo sin gracia y al final la narradora suelta:

“Ligeresa, porque la vida no está hecha para contar calorías.”.

¡Qué lección más buena!

Para quien no la conozca, Ligeresa es una línea de productos dedicada a la mujer que se obsesiona por las calorías, y cree que comiendo mayonesas y margarinas con menos calorías mientras se echa unas risas con los monólogos se puede salvar de la quema.

Pero resulta que es cierto, no en el sentido que lo dicen ellos, si no que realmente importan más de donde vengan esas calorías que la cantidad de las mismas. Recordemos que no somos máquinas perfectas y herméticas diseñadas en un simulador donde las calorías entrantes y salientes son el resultado de una fórmula matemática. Hay muchas otras cosas más a tener en cuenta, como por ejemplo las hormonas. 

¿Qué podemos aprender aquí?

Que podemos tirar todo el anuncio a la basura y quedarnos con que es mejor comerte un puñado de frutos secos, por muchas calorías que tengan, a una galleta Gerblé cubierta de margarina Ligeresa con migas de Kinder bueno espolvoreado con Colacao.

———–

Actualización 14 Abril: Pongo la foto que compartí en twitter que le hice al listado de ingredientes de la mahonesa ligeresa. No hace falta que haga comentarios, habla por si misma.

Cosas para no comprar.

Cosas para no comprar.

Share