¿Cómo gestionas tu vida? Sondeos e interrupciones

No solo la alimentación influye en tu salud, el estilo de vida también lo hace, y mucho.

Hoy te voy a aburrir con una miniclase de sistemas operativos, en concreto sobre la gestión de recursos durante el manejo de periféricos.

No te asustes, intentaré hacerlo sencillo y de paso aprenderás algo de informática real, no aquello de “instálame el Windows o como se justifica el texto en Word”.

Simplificando mucho. Un sistema operativo es un programa que se encarga de gestionar casi todo lo que pasa en el ordenador o cualquier dispositivo donde esté instalado (Windows, MacOSx, Linux, iOS, Android…).

Entre muchas otras tareas se encarga también de la comunicación entre la parte “visible” (hardware) y la “virtual” (software). Por ejemplo, un botón que pulsas en pantalla mediante el ratón hace que se acabe grabando información en un soporte físico como un DVD o se imprima una foto en un papel.

Voy a centrarme en cómo se las apaña el sistema operativo para estar al tanto de lo que pasa en los periféricos como el ratón, teclado, impresora, lector de CD.

Periféricos2-thumb

¿Cómo sabe un SO que he pulsado una tecla? Y lo más importante, ¿cómo hace para mostrar la letra que he pulsado de forma tan inmediata en pantalla?

Pues básicamente por dos razones: El manejo inteligente de eventos y la tremenda velocidad a la que funcionan los microprocesadores hoy en día.

De nuevo simplificando. Hay 2 formas de gestionar esos eventos: mediante sondeos o mediante interrupciones.

¿Y eso qué es?

Imagina que eres el sistema operativo y estás enfrascado en tus tareas de sistemas operativos. ¿Cómo detectarías que el cansino de turno ha pulsado una tecla en el teclado? Pues así de pronto se me ocurren 2 formas (como verás, en informática gusta mucho lo de dividir casos. Divide y vencerás dicen):

  • O bien reviso el teclado yo mismo cada cierto tiempo para comprobar si el señor humano ha pulsado alguna tecla. (Sondeos)
  • O bien dejo una puerta abierta al teclado para que él mismo me interrumpa y me avise si alguien lo ha mancillado. (Interrupciones)

¿Qué sistema te parece mejor?

Pues como en muchas otras cosas en la vida, depende.

Vamos a ver que pasaría en un caso u otro:

Sondeos

Imagina de nuevo que eres el sistema operativo y el amo te ha conectado un teclado y un ratón. No problem. De vez en cuando, cada 10 milisegundos por ejemplo echas un vistazo para ver si alguien ha pulsado una tecla o ha movido el ratón.

Claro, eso implica que aunque el teclado o el ratón no se muevan durante 5 minutos tienes que perder tu valioso tiempo comprobándolo.

Ahora el amo y señor te conecta una impresora, el iPhone por el USB, una segunda pantalla y un scanner.

La cosa se complica, cada 10 milisegundos tienes que revisar si ha pasado algo nuevo en todos esos nuevos cacharros, hagan algo o no. ¿Qué pasa? Pues pasa que ocupas todo el tiempo revisando y no te queda casi nada para hacer cosas como por ejemplo mostrar la letra “A” que hace 2 horas ha pulsado la hija y se está poniendo nerviosa de que no aparezca en pantalla.

Si se da este punto podrías aumentar el tiempo de sondeo, es decir, en lugar de cotillear cada 10 milisegundos lo haces cada segundo. Es una opción para poder abarcar todo el trabajo pero tu tiempo de respuesta será pésimo. Nadie quiere que un sistema operativo que tarde 1 segundo entero en procesar la pulsación de una tecla.

Interrupciones

Me he hartado de estar revisando cada cierto tiempo para ver si alguien quiere algo y lo que he hecho es dejar la puerta abierta para que ellos mismos espabilen y me avisen de cualquier novedad.

Sigo haciendo mis tareas de sistema operativo.

De pronto alguien llama a la puerta. Es el ratón.

–  YO: ¿Que quieres? 

– Perdón, es que Jaimita me ha movido hacia arriba, deberías decirle al puntero que suba un poco en la pantalla.

YO: Ok, ahora cuando pueda se lo digo.

Pasa un rato, y yo en lo mío.

Toc, toc.

YO: ¿Quién es y que quieres?

– Soy el lector de CD, acaban de meterme el CD de Daft Punk. Imagino que Jaimita esperará que empiece a sonar.

– Ok, ya aviso a la placa de sonido y demás.

En eso que el usuario conecta algunas cosas más: un mando para jugar, un micrófono y una tarjeta SD de la cámara de fotos, el nuevo router WIFI.

Toc, toc.

– Hola, soy el mando, han pulsado la te…

Toc, toc,

YO: Espérate un momento que acabe el otro, ponte en la cola.

– Hola, soy el ratón otra vez, es que han apretado el clic de…

Toc, toc,

– Hola , soy….

Toc, toc. Toc, toc. Toc, toc. Toc, toc. Toc, toc…..

YO: ¡Arrgggggg! No doy a basto con tanta petición, ¡estoy saturado!, y sigo sin poder mostrar la letra “A” que Jaimita ha pulsado hace 20 segundos. Y encima no para de pulsar el clic del ratón unas 20 veces por segundo esperando que eso solucione algo, ¡deja el dedito tranquilo niñaaaaa!

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Como ves, ambos sistemas se pueden saturar, ya sea por el número de dispositivos conectados como por las excesivas peticiones que puedan manejar con soltura.

Pasamos al mundo humano

Como habrás adivinado, el sistema operativo basicamente es tu cerebro y los periféricos son todas aquellas cosas a las que tienes que prestar atención, ya sean los dedos de tu pie o el DING! del nuevo mensaje que acaba de llegar al móvil.

Digamos que el ser humano, como forma viviente más o menos evolucionada que es, trae de serie el segundo sistema, el de las interrupciones. Y eso es algo bueno ya que en principio resulta más eficiente que los sondeos, al menos para las cosas verdaderamente importantes.

¿Te imaginas tener que comprobar cada centímetro de tu cuerpo, cada 5 segundos, durante toda tu vida, para ver si está todo en orden?

Sería una locura, en el momento que te quemas con algo una interrupción llega a tu cerebro y te avisa para que te apartes del fuego que te está abrasando el trasero. Estarás de acuerdo conmigo que este tipo de avisos son importantes y además bastante urgentes.

Este puede ser un ejemplo de una petición de atención “interna”, es decir, que afecta directamente a nuestro propio cuerpo. Lo mismo ocurre si pisamos alguna roca puntiaguda, de nada sirve darnos cuenta que nos hemos rajado medio pie en la siguiente revisión periódica de pies, lo que nos sirve es que en el mismo momento el pie nos avise y nos dé tiempo a cambiar el peso o levantar de nuevo el pie antes de lastimarnos de verdad.

Pero no solo recibimos peticiones internas de forma natural, algunas pueden ser “externas”. Por ejemplo, el rugido de un tigre que se nos acerca nos pone en alerta al instante interrumpiendo todo lo que estábamos haciendo. De nuevo una interrupción de algo importante, enviada por el oído.

¿Os acordáis qué problema tenía el sistema operativo cuando recibía demasiadas interrupciones?

Se saturaba. 

¿Cuantas interrupciones realmente importantes crees que podían tener los antiguos cazadores-recolectores?

Pues no pocas, pero recuerda que el cerebro humano es una herramienta muy potente y puede gestionar bastantes a la vez. También sería raro que llegase un tigre cada 5 minutos para a rugirle al oído o que se pasara el día corriendo sobre rocas puntiagudas. Con lo que puede que hubiese un máximo en algún momento crítico, pero poco más.

Hablando de tigres, las hormonas también actúan como una especie de interruptores, y por eso conviene tenerlas bien reguladas, para que nos nos vuelvan locos. Nos tienen que avisar que es hora de dormir, que es hora de despertarse, que hay que comer más o que hay que salir corriendo de algún peligro por ejemplo. Si alguna de estas interrupciones funciona mal, estás perdido, creerás que un tigre te está atacando continuamente provocando la saturación sin que realmente exista.

De todas formas no creas que el sistema por sondeo es totalmente inútil, sirve para tener cierto control sobre las cosas que pueden esperar. Mientras no sean demasiadas.

Hoy

Hoy todo es importante, todo requiere de nuestra atención y además casi al mismo nivel.

Es igual de importante pisar un cristal, levantarte cuando suena el despertador o ver una nueva notificación de Facebook. En serio, actuamos casi de la misma forma.

notifications

Y eso es algo que, por lo que veo, va a peor.

Y va a peor porque cada vez son más las cosas que requieren de nuestra atención inmediata, que provocan una interrupción.

Después de alguna hormona que funcione mal, lo siguiente más molesto sin duda es el móvil.

Es el dispositivo perfecto para crear saturación, lo llevamos siempre encima y nos puede avisar hasta vibrando. Llamadas, sms, email, notificaciones de redes sociales, de aplicaciones, de programas de mensajeria, actualizaciones, etc. Y además aunque en principio es personal, lo cierto es que las interrupciones pueden afectar a más de un sistema operativo una persona.

El ordenador, ahora es nuestro querido sistema operativo el que nos interrumpe a nosotros con llamadas de skype, correos entrando, notificaciones de redes sociales, etc. El pobre es un mandao, a él también le interrumpen, ahora ya lo sabes.

¿Qué tal la tele? El principal objetivo de la tele es lanzar interrupciones. Anuncios y programas con música, coloridos, con efectos de sonido… Cada anuncio lucha con el anterior para ganar tu atención, y tu cerebro responde del mismo modo que si oyese al tigre.

La radio tiene una capacidad de generar interrupciones algo más limitada que la tele, ya que afecta a menos sentidos, pero lo hace igualmente.

¿Y el coche? Una fuente de interrupciones constante. Oyes el motor subir de vueltas. Interrupción. Cambias de marcha. Una semáforo se pone en rojo. Interrupción. Paras el coche. En verde. Un coche adelanta. Otro te pita. La radio sonando. GPS, vas mal, gira por allá. La espalda que se carga. El otro que se cruza. Ves un intermitente…

Y así con mil cosas.

Estarás pensando; por lo visto todo lo que interrumpe está relacionado con la tecnología. La tecnología es el mal de la civilización, y si me deshago de ella alcanzaré la paz eterna.

Pues no tiene porqué, como digo muchas veces el problema no es la herramienta, sino el uso que se dé de ella. Las herramientas en principio están para facilitarte las cosas.

Date una vuelta por algún zoco más o menos concurrido y verás la cantidad de interrupciones libres de tecnología con las que tienes que lidiar.

Ponte a trabajar en cualquier parte y observa la cantidad de interrupciones humanas que recibes. ¿Perdona me puedes mirar esto? ¿Oye, y que hiciste el fin de semana? Hay que entregar esto para mañana. Deja eso y cárgame esas cajas. ¿Dónde te has comprado esa falda?

Te doy todos los etcéteras que quieras.

Y a todo esto, un pequeño detalle que se me ha olvidado comentarte antes cuando comparaba un cerebro con un sistema operativo. Nosotros no somos maquinas.

A un ordenador le da igual la presión (en teoría al menos, tampoco hace falta que le arranques el ventilador y le instales Windows Vista para contradecirme…), si se le amontonan las interrupciones, las va poniendo en cola y puede que tú notes un pequeño retardo en la respuesta, pero cuando un proceso que se encontraba en cola esperando le toca su turno, se ejecuta sin fallos.

Sin embargo tú no. Te afecta la presión y la saturación como humano que eres. Tu rendimiento baja en picado, y terminas las cosas peor y más tarde que por separado. Tus hormonas se alteran y dejas de ser eficiente siquiera como ser vivo.

Y seguramente estés pensando en alguna situación estresante, papeles volando en una oficina, gritos y demás. Ni de lejos tiene porqué ser así. Cualquier día normal es un desafío para tu concentración, aunque no lo notes. No es necesario darse cuenta del estrés en ese momento, la venganza se suele servir en plato frío.

Resulta tan “normal” y habitual que seguramente no te des cuenta de todo esto, al fin y al cabo es lo que hace todo el mundo y la gente aparentemente no se muere de eso, pero nunca sabrás de tu verdadero potencial o la calidad de vida a la que puedes llegar si no comparas en como sería todo si las interrupciones fuesen la cuarta parte.

¿Y semejante rollo para decirme que haga menos caso al móvil?

No, eso sería la anécdota.

Ni tampoco estoy diciendo que ignores a los demás humanos porque te interrumpen.

Mi consejo personal es que uses los 2 sistemas de gestión que te explicaba de forma inteligente para tu día a dia. Intentando dejar las interrupciones para lo que sea verdaderamente importante y los sondeos voluntarios par el resto.

Desde luego puedes empezar con el móvil, como decía es lo más evidente y lo usaré como ejemplo:

Una posible solución para reducir las interrupciones es eliminar internet del móvil. Otra más sencilla es directamente tirar el móvil a la basura. Perfectamente aceptable. Aunque según mi modo de ver las cosas tirar una herramienta tan potente a la basura pudiéndola controlar a placer sería un poco absurdo si tu economía te lo permite.

Lo habitual hoy en día es que te lleguen principalmente llamadas de voz, sms, email, notificaciones de redes sociales y de mensajería. Y también lo más habitual es que tengamos todas esas notificaciones en modo interrupción, claro, ¡no vamos a enterarnos de todo 2 minutos más tarde! 

Esto es lo que hago yo:

  • Redes sociales: Tengo la mayoría de notificaciones desactivadas, las veo cuanto entro yo. Modo sondeo.
  • SMS: Hoy en día poca gente me envía SMS. Modo interrupción.
  • Mensajería: El grueso de las notificaciones. A día de hoy uso Whatsapp y Line por diversas razones. Tengo absolutamente todos los grupos con las notificaciones desactivadas, ni avisos sonoros ni visuales. Los leo cuando me viene bien. Modo sondeo. Solo tengo en modo interrupción (visual pero no sonora) algunos contactos seleccionados que considero importantes. Modo interrupción. Es curioso como se ha vuelto tan habitual que todo esté en modo interrupción que si alguien te envía un mensaje desde Whatsapp y no contestas de inmediato piensa que te ha pasado algo o que le ignoras, ¡incluso puede que se enfade! Increible.
  • Email: Tengo varias cuentas de correo. Como no resulta imprescindible saber al instante que me ha llegado un email, lo que hago es activar una opción que está entre el sondeo voluntario y la interrupción, y es que me avise cada 2 horas de los emails que me han llegado durante ese periodo. Si no lo necesitas siempre puedes desactivar las notificaciones y dejarlas en consulta manual o sondeo voluntario.Modo sondeo automático
  • Llamadas de voz. No se tú, pero yo suelo hablar poco por el móvil, y como hablo poco me llaman poco. Con lo cual si recibo una llamada esporádica suele ser de algo medianamente importante. Sirve también como segundo canal en el caso de que me ametrallen por mensajería sin respuesta y sea algo realmente importante. En modo interrupción.

Y así con el resto de cosas, ya sean humanos, animales u objetos.

Sé un poco coherente con tus circunstancias, no se trata de volver a la edad de piedra. Una interrupción electrónica con cabeza puede ser útil como un timbre en la puerta de un séptimo piso en lugar de empezar a gritar en mitad de la calle, un aviso sonoro de que el horno ha terminado su cocción en lugar de estar esa hora y media sondeándolo cada 5 minutos “a ver si está ya”, etc. Ser un poco geek como yo no implica vivir en un mundo caótico de avisos y señales luminosas.

No olvides también que no todas las interrupciones son causadas por la tecnología. 

Otra forma de reducir la cantidad de peticiones es minimizando.  Quédate con lo importante.

Y recuerda que de poco sirve disminuir las peticiones por interrupción si luego sondeas todo cada 10 minutos.

Espero no haberte interrumpido mucho hoy, pero todo sea para aumentar tu calidad de vida 😉

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La salud es lo primero. Ya lo he dicho, dicho está.

Conozco pocas frases que se digan tanto y tengan tan poco efecto real, tanto para quien las pronuncia o escribe como para quien las escucha o lee, como esta: “La salud es lo primero“.

“La salud es lo primero”, “la salud es lo más importante” o cualquiera de sus variantes.

Si es que se me llena la boca al decirlo, mira, ya viene otra vez: “No, no! La salud es lo primero!”

Todo el mundo la dice, todo el mundo está de acuerdo. Amigos, familiares, empresas, anunciantes, políticos, granjeros, la vecina de la esquina, farmacéuticos, padres, monjas…

No podría ser de otra forma ya que sin salud estamos perdidos, tan perdidos que podemos acabar bajo tierra.

Aquí acaban todas tus preocupaciones secundarias.

Aquí acaban todas tus preocupaciones secundarias.

Pero como decía, suele aparecer en determinada situación y ya está, casi nunca se aplica. Siempre hay algo en ese momento que es más importante que la salud, ya sea propio o ajeno.

¿Qué es tener salud?

Pues para mi, y creo que para la wikipedia también, tener una buena salud también incluye disfrutar de bienestar mental y social. Aunque para la mayoría, salud es sinónimo de bienestar físico. Es decir, ausencia de enfermedad.

¿Qué hago para tener una buena salud física?

Es muy sencillo, consume cosas que ayuden a tu cuerpo y evita consumir las que lo dañen.

¿Qué cosas puedo consumir que me ayuden y cuales son las que me dañan?

Por ejemplo, que te ayuden: pescado graso, verduras, huevo, agua. Que te dañen: refinados, azúcar, tabaco, alcohol.

La salud mental y social también pueden tener un enorme impacto en tu salud física, pero si lo piensas bien el mismo consejo te puede servir para todo.

El ejercicio sin duda también ayuda, pero en mi opinión creo que la alimentación es mucho más importante. ¿Quieres engordar? ¿Quieres adelgazar? Ya puedes hacer maravillas en el gimnasio que si la alimentación no acompaña estás perdiendo el tiempo.

Espera, que voy por las ramas…

Estaba diciendo que solo nos acordamos realmente de que “la salud es lo más importante” cuando no la tenemos. Una vez que pasa el mal rato (si es que pasa) nos volvemos a olvidar y seguimos con nuestras preocupaciones diarias relativamente importantes.

Hasta que vuelve a pasar.

Y llega un momento que pasa tantas veces seguidas que hasta incluso lo tomas como algo normal y ni si quiera lo piensas.

¿Tengo que obsesionarme y no pensar en nada más que en mi salud física?

No.

Tienes que informarte y actuar en consecuencia para intentar evitar la ausencia de.

Y eso significa que una buena parte de tus recursos (tiempo, dinero) deberían estar destinados a cuidar tu salud.

No tengo tiempo -> Tengo tiempo para informarme pero prefiero usarlo para ver anuncios de la tele, leer los consejos nutricionales del Hola! o pasarme el día revisando facebook en el móvil.

No tengo dinero -> Tengo dinero pero prefiero gastarlo en tabaco, caprichos inútiles o barritas de cereales para adelgazar.

Es cierto que hay tanta información que es complicado separar la morralla sin dedicar un extra de tiempo e interés (y ni que decirte si quieres llevar un blog sobre el tema xD), pero te puedo dar un consejo muy básico y tan obvio que puede parecer insultante: No te creas nada que una empresa de alimentación te pueda decir, ni en sus anuncios ni en sus envoltorios.

Y recuerda, estar fuerte y saludable a los 25 años no es ningún logro, muchas cosas de las que hoy toleras pasan factura más tarde.

¿Qué haces o has dejado de hacer últimamente para cuidar tu salud física?

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El secreto para tener buena salud es que el cuerpo se agite y que la mente repose

[…] “El secreto para tener buena salud es que el cuerpo se agite y que la mente repose.

 

Vincent Voiture (1597-1648) Poeta francés.

 

Definitivamente nuestra salud es muy importante para poder disfrutar de la vida en plenitud, un elemento que pocas veces distinguimos pues estamos acostumbrados a estar bien y que solo recordamos cuando algo nos falla.

 

Este es un grave error que cometemos todos los que estamos inmersos en una vida cotidiana llena de trabajo y de presiones.

 

El cuidado de nuestra vida es lo más importante, actualmente las enfermedades están cada vez más presentes y latentes en toda nuestra sociedad, mucho se dice que es consecuencia del estilo de vida que llevamos, tan sedentario y materialista.

 

La salud también puede verse beneficiada con el Minimalismo, porque a menos presiones, menos estrés, menos alimentación negativa tendremos más salud, tal vez para muchos es una cuestión de enfoques, pero la realidad es que cambios específicos en nuestros hábitos pueden redituar en mejoras sustanciales en nuestra calidad de vida. […]

 

Extracto del libro “Camino al Minimalismo“.

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Ropa, tiempo, dinero y salud

La mayoría de gente tiene demasiada ropa en el armario. Prendas que no usan nunca, prendas que no quedan bien, que ya no gustan, que ocupan espacio, que distraen, complican las decisiones, etc. Yo no soy de los que tienen demasiada, pero si me he dado cuenta que al final siempre me acabo poniendo las mismas 4 cosas. Ya estoy poniendo remedio a ello.

¿Y todo esto por qué lo digo?

Porque toda esa ropa que nunca usas te ha costado tiempo y dinero y ha ido o irá a parar a la basura. Y sobre el tiempo, no solo cuenta el que has usado para obtenerla, sino el que desperdicias buscándole un espacio o el tiempo de más que supone tener que elegir entre n-prendas + 1.

Vamos a perder un poco de tiempo decidiendo, ordenando y limpiando.

Vamos a perder un poco de tiempo decidiendo, ordenando y limpiando.

Entonces, si no compramos ropa que no necesitamos y nos quedamos solo con la ropa que realmente nos ponemos, tendremos más tiempo y más dinero. Vamos a aparcar esto aquí.

Por otra parte soy de los que piensa que sienta mejor la ropa sencilla en un cuerpo en forma que la ropa cara sobre un cuerpo descuidado. Una simple camiseta negra (que no tiene porqué ser de los chinos, entendedme) sobre un cuerpo saludable luce mejor que 20 accesorios de marca sobre un cuerpo fofo.

¡Ojo!, no estoy diciendo que tengamos que cuidar nuestro cuerpo solo por estética y ahorrar en ropa, se trata simplemente un efecto secundario bastante agradable.

Bueno pues ahora solo tenemos que ir atando cabos.

Tenemos tiempo y dinero que ahorramos en ropa excesivamente cara o que no necesitamos, y tenemos un cuerpo que hay que cuidar mediante ejercicio natural (tiempo) y buenos alimentos nutritivos (dinero)

2+2=4

Actualización: Si las necesidades de tu cuerpo están cubiertas y quieres coleccionar ropa porque tienes dinero, espacio y te sientes bien haciéndolo, perfecto. Pero recuerda que el tiempo es algo más difícil de comprar. Decide que hacer con él según tus prioridades.

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La naturalidad innatural

[…] Lo que intento decir realmente es que es una combinación de ambas, es decir, este es el instinto natural y esto es el control… tienes que combinar ambos armoniosamente, nunca debes irte a un extremo, si lo haces, serás poco “científico” y si te vas al otro extremo de repente de convertirás en un “hombre mecánico”, dejas de ser humano, por lo tanto, el éxito reside en la combinación de ambas cosas. No es la naturalidad pura y tampoco es lo contrario, lo ideal es la innaturalidad natural o la naturalidad innatural […]

Bruce Lee

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Desde los primeros homínidos hasta la felicidad

[…] Este señor era Platón, el tema de la felicidad está muy ligado a la filosofía, Platón decía que la esencia del ser humano es el deseo, lo que quiere decir que permanentemente estamos deseando, cuando deseamos una cosa en nosotros habitan al mismo la esperanza y el temor, no hay esperanza sin temor, porque si esperamos algo tememos no conseguirlo. De manera que es imposible tener esperanza sin temor.

 

Y por ultimo cuando por fin conseguimos ,en el mejor de los casos, lo que proponemos, eso no nos puede hacer feliz porque el deseo es carencia, y nuestra esencia es desear, y no podemos desear lo que ya tenemos, solamente podemos desear lo que no tenemos, con lo cual el cliclo vuelve a empezar.

 

Un filósofo reciente, francés, comenta en un libro que cuando él era niño pensaba que un ciego si pudiera ver sería feliz, y sin embargo él que podía ver, no era feliz. Más adelante comprendió que la causa del problema es que nuestra naturaleza es el deseo, y que cuando ya tienes lo que carecías, cuando desaparece la carencia, desaparece el deseo y vuelves a desear otra cosa y entonces vives entre la esperanza de conseguirla y la zozobra de fracasar en el empeño de conseguirla y eso te lleva o a un nuevo cliclo o a la frustración. Con lo cual aparentemente no hay salida.

 

Bueno pues mi receta particular es proponeros una forma de resolver este problema, aparentemente irresoluble; y es que deseéis algo que, uno, podáis conseguir, y segundo, que cuando lo hayáis conseguido podáis volver a desear inmediatamente otra cosa que podáis conseguir, y que si os lo proponéis vais a conseguir. Es decir, que deseéis algo que está a vuestro alcance, que podáis proponeros, que sea inagotable y cuya consecución os hará felices durante el proceso, en el momento de conseguirlo y no se terminará ahí porque nuevamente empezará otra búsqueda. Eso que es inagotable, que produce felicidad y satisfacción todo el tiempo, que puede saciar esa sed de deseo que tenemos los seres humanos es simplemente el conocimiento.

 

Y dicho en otras palabras mucho más sencillas, para mi, particularmente no hay nada más feliz que aprender, una cosa tan simple como aprender. Todos los días podemos aprender algo, se aprende de muchas formas, se aprende conversando, se aprende viajando, se aprende leyendo… cuando uno aprende una palabra en otro idioma, luego puede aprender otra. Todos los días podemos meternos en la cama diciendo; hoy he aprendido esto nuevo y al día siguiente volver a empezar. Es más, mientras aprendemos somos jóvenes, porque ¿no es una característica de la juventud la exploración, el aprendizaje, la búsqueda?  El día que dejamos de aprender, o que deja de interesarnos el conocimiento, el día que ya no queremos saber más es cuando realmente estamos muertos, cuando hemos envejecido. De manera que, buscad conocimiento y eso os proporcionará una fuente inagotable y permanente de felicidad y de juventud.

Y es por eso este blog es el reflejo de una de mis tantas fuentes de juventud y felicidad 😉

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Os recomiendo ver la conferencia completa, ya no solo por el tema de la felicidad (lo trata solo al final) sino por el interesante recorrido que el señor Arsuaga hace de la evolución del ser humano desde el punto de vista antropológico.

Tomado prestado de Robert.

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Prevenir antes que curar

Ojeando una de estas revistas para mujeres llenas de “consejos saludables” leo en un artículo:

Consejos saludables

Consejos saludables

Por la tarde. Tras comer es cuando más se elevan los niveles de glucosa, por eso, si caminamos una media hora a paso normal, reduciremos dichos niveles hasta un 30% y, con ello, el riesgo de diabetes. Además, no tendremos ansiedad por picar.”

Y digo yo, ¿No sería mejor que no se elevasen tanto los niveles de glucosa después de una comida?

Me parece más lógico comer adecuadamente y después reposar para hacer la digestión, que comerse un plato de macarrones seguido de una caminata de 30 minutos con la barriga llena para intentar rebajar los niveles… Es lo mismo de siempre.

 “Además, no tendremos ansiedad por picar”, no sé donde encajar esto.  No tendrás ansiedad por picar si tus hormonas actuan correctamente y no vienes de una pico de insulina, cosa que después de un plato de macarrones por ejemplo es un poco difícil.

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