7 opciones si te da pereza fregar. La segunda te sorprenderá.

No te va a sorprender ninguna opción pero me da tanta rabia este tipo de titulares que lo voy a usar como terapia de choque a ver si lo supero. A partir de aquí tienes todo el derecho a cerrar la página si quieres, te entenderé.

Bueno al lío.

Que bonito es hacer super recetas, cocina en casa siempre, pero esto no es la tele y luego hay que fregar.

Depende de tu estilo de vida, hábitos, costumbres, tiempo, momentos, es bastante probable que te hayas encontrado más de una vez con la siguiente escena:

image5

Vale, puede que no hayas llegado nunca a ese extremo. O sí. No importa, la cuestión es que has llegado a ese punto en el que te ha dado pereza fregar. La excusa de no tener tiempo suele ser cierta un 1%, el 99% restante es por pereza o porque hay cosas más interesantes/divertidas que hacer.

Antes de empezar a enumerar las distintas opciones hay que tener en cuenta que hay gente a la que le gusta fregar, le relaja, desconecta, no le importa lo más mínimo, etc. Estupendo, no es mi caso, para mi es perder el tiempo. No obstante aunque suelas alcanzar el nirvana fregando sigue leyendo de todas formas por curiosidad 😀

Opción “Que friegue otro”.

Sin duda es la mejor opción para no tener que fregar. El problema es que no siempre hay otra persona dispuesta a hacerlo con gusto, o sin gusto, y en tal caso tendría que leerse este artículo.

Opción “Que friegue una máquina”.

Mola también. Siempre que puedas comprártela, tengas sitio, te apetezca repararla de vez en cuando, te cunda para una o dos personas. Pero si se alinean los planetas es una buena opción, se suele gastar menos jabón y agua, al menos en teoría. Y da menos pereza meter los trastos en las bandejas que fregarlos.

Opción “Ensucio poco”.

Verdad como un templo, aunque con matices. Ya de entrada hay que intentar ensuciar lo menos posible, 2 más 2 son 4 y si hay poco que limpiar, hay poco que fregar. Pero ojo, si el no ensuciar te va a hacer comprar una pizza congelada, no es solución. Yo suelo cocinar bastante y evidentemente ensucio cosas, por muy limpio que sea.

Opción “Friego justo después de comer/cenar y así me olvido”.

Es una opción, siempre que lo hagas. Yo cuando acabo de comer, con la barriga llena, lo que menos me apetece es ir a fregar. Lo puedes adoptar como costumbre y llegar a forjar una rutina, no digo que no, pero depende de la persona y el momento. Las veces que lo he intentado ha sido fracaso absoluto, me apetece hacer otras cosas.

Opción “Voy acumulando unos días y luego me pego la paliza”.

Para algunos es una opción consciente pero para la mayoría es una obligación porque no pueden ni entrar a la cocina. No aconsejo seguirla por bastantes motivos, pero bueno, no deja de ser una opción más.

Opción “Fregar nada más levantar”.

Reconozco que a mi esta me ha funcionado durante bastante tiempo antes de llegar a la siguiente. Es como una especie de rutina mañanera. Fregar se convierte en una forma de despertarse para hacer cosas luego, y si es con música de fondo mejor. Requiere poco esfuerzo intelectual y poco más fisicamente, perfecto para ese momento. Como lo hacía cada día tampoco había mucho que fregar porque como en el trabajo. Not bad. Pruébalo si no lo has hecho nunca.

Opción “Voy a usar el minimalismo a ver que pasa”.

Era cuestión de tiempo que metiera la simplificación aquí también. Es la opción que uso ahora, que de momento nunca me ha fallado, es más, no creo que falle nunca. De hecho cada vez tengo más claro que la fuerza de voluntad no existe, es más eficaz hackear la mente para que simule algo parecido. Atacar al subconsciente en lugar de hacer que pienses y decidas otra cosa.

Bueno pues aparte de las pocas ganas de fregar se junta el efecto trasto-imán. Este efecto se produce a partir del momento en el que se deja el primero objeto donde no se debe, en ese momento ese sitio se convierte en un imán para más trastos. Seguro que sabes de lo que hablo, y no solo en la cocina. Pon una chaqueta en una silla y en cuestión de segundos se ha convertido en una percha para otras chaquetas, bufandas, bolsos, y en cuestión de minutos tienes hasta una pila de libros. Pues con el fregadero pasa lo mismo, si tienes platos sucios estos atraen con todas sus fuerzas a otros platos sucios. El universo actúa para que sea así bla bla y no sé que más chorradas.

En realidad es muy sencillo y tonto, ¿por qué se acumulan los trastos sucios en el fregadero? pues porque hay otros limpios que puedes usar. ¿Y si no hubiese más? Tendrías que fregar si o si.

0203

Lo que he hecho es dejar la vajilla al mínimo, pero mínimo de verdad. El resto bien guardada por si alguna ocasión especial lo requiere. Mano de santo oye. O friego o me muero de hambre, motivación de sobra que ataca directamente al cerebro primitivo 😀

Ahora sin exagerar, no me gusta tener trastos en el fregadero y casi siempre está a cero, pero como suelo tener mil cosas en la cabeza y ninguna de ellas es perder el tiempo fregando, este método me funciona a las mil maravillas.

No digo que sea la mejor opción, lo es para mi, puede que para ti sea otra. Pero si no te ha funcionado ninguna no pierdes nada por probar. Aunque de entrada te parezca un poco esquizofrénica, haz la prueba y me cuentas.

ACTUALIZACIÓN:

Un par de personas me han comentado: “La idea está bien, pero eso de tirar toda la cubertería…“.

¡Nooo!

De lo que se trata simplemente es de no tener 20 tenedores bien accesibles en el cajón de la cocina, por ejemplo. Si tienes demasiada, pues puedes hacer una limpieza y tirar lo que ya no valga, o dárselo a alguien. Pero no es necesario. Yo tengo cubiertos, platos y otras cosas en una caja cerrada y bien guardada. En el momento que da más pereza ir a buscar los cubiertos de la caja que fregar lo que tienes, ¡problem solved! Además el hecho de no tenerlos visibles hace que con el tiempo ni te acuerdes de ellos y formes una rutina. Solo que cuando realmente necesitas 5 o 6 tenedores sabes donde encontrarlos.

Artículos relacionados:

Share

6 Comentarios

  1. Ja, ja, ja. ¡Qué razón tienes con lo de este tipo de titulares!. Y verdades como puños! Yo suelo utilizar la opción 1 y la opción 2. Y también me he acostumbrado a ir fregando los cacharros (cazuela, sartén, etc) a medida que vas ensuciando. Y así sólo quedan los platos y cubiertos de la cena.

    Reply
  2. Lo del efecto trasto-imán me ha encantado y además lo comparto totalmente, jajajaja
    Mientras tanto voy tirando del lavavajillas, odio fregar a mano!!!
    Genial artículo como siempre, nos tienes muy mal acostumbrados…

    Reply

Deja un comentario