12 ingredientes (Parte I) – Minimalismo, baile y alimentación

Queda poco para que este blog cumpla 4 años de vida, durante este tiempo he aprendido sobre varios temas que me han interesado y que he intentado con mayor o menor fortuna plasmar en él.

Pinceladas de cocina, biología evolutiva, minimalismo, estilo de vida, ejercicio físico, críticas a la mercadotecnia de los productos procesados, reflexiones y algunas cosas más.

Siempre he intentado ofrecer aplicaciones prácticas de todo lo que he ido escribiendo, con la mayor sencillez posible, pero creo que ya es hora de unir todas esas ideas en un método 100% práctico. El que yo uso actualmente.

Esta herramienta intenta mitigar algunos de los problemas que he visto en estos años:

  • Excesivo consumo de productos procesados.
  • Poca estima a los productos básicos.
  • Cada vez se cocina menos en casa.
  • Pereza en ir a comprar.
  • Pereza en pensar que preparar.
  • Excusa del tiempo invertido.
  • Excusa del coste económico por comer bien.

Alimentarse no es algo que puedas hacer de forma voluntaria o durante una temporada. Es algo que tienes que hacer de forma obligatoria, durante toda tu vida y además tu salud depende de ello. No es mala idea dedicarle un poco de atención.

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No todo el mundo es igual, unas personas tienen más problemas en cocinar, otras usan productos básicos pero nunca saben que preparar y otras simplemente quieren optimizar el tiempo. Podrás adaptar este método a tus necesidades. Yo por ejemplo lo estoy usando de lunes a viernes desde hace algunos meses.

Pero no tengamos prisa, antes una introducción de como he llegado hasta ahí.

Minimalismo

Me gusta aprender casi de todo, y aunque dedique más atención a unos temas que a otros, no tengo uno que destaque sobre el resto. Puede que no sea tu caso y que tu vida se centre en un tema principal teniendo, o no, otros puntos de interés secundarios. Son distintas formas de ser, ni una es mejor que la otra. Cada una tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Generalizando y estereotipando personalidades:

  • Tipo 1: Tienen conocimientos sobre muchos temas pero no profundizan hasta el punto de ser expertos en cada uno de ellos. No se incluyen aquellas personas que saltan de tema en tema dejándolo al poco por falta de novedad, eso es otra cosa.
  • Tipo 2: Expertos en su tema pero poco doctos en otras áreas.

Existen también personas especiales que son genios en varios temas y “especiales” que no tienen intereses más allá de sentarse a ver la tele.

Seguro que te has identificado con alguno de estos tipos.

Me centro ahora con el tipo 1 para explicarte de donde viene todo. Si crees que eres una persona del tipo 2 también podrás rescatar algo de la filosofía que hay detrás.

Lo que intento en mi caso es minimizar los inconvenientes (poca profundidad) y maximizar las ventajas (muchos puntos de interés).

¿Cómo minimizar los inconvenientes?

El tiempo es limitado y si quiero profundizar lo suficiente en cada tema que me interese tengo que hacer uso de alguna estrategia. Yo me aprovecho de algunos conceptos del minimalismo. 

Es posible que ya te haya hablado alguna vez del principio de Pareto o de la regla 80/20. Si no te suena, lo explicaré de forma breve. El 80% de los resultados vienen del 20% de las causas. Te pongo un ejemplo muy práctico aplicado al aprendizaje.

Imagina que tienes que aprender el vocabulario de un idioma, tienes 3 opciones:

  • Modo colegio: Aprendes por áreas; los números, colores, en el tren, en la cocina, en el parque.
  • Modo diccionario: Empiezas por la primera palabra y terminas con la última.
  • Modo Pareto: En el 80% de las situaciones solo necesitarás el 20% del total de palabras de un diccionario, que serán las más usadas para el día a día. Aprende esas palabras.

Con la primera opción puede que te sirva si estás en el tren, pero no en el restaurante. Con la segunda si la palabra que buscas no empieza por las primeras letras del diccionario, tampoco podrás. Usando la tercera  te podrás desenvolver bien en el 80% de situaciones.

Pareto también dice que para el 100% de las situaciones requiere el esfuerzo de aprenderse el restante 80% de las palabras.

En resumen, si para una temática que me interesa invierto un 20% de forma inteligente tengo un 80% de aprendizaje, cosa que me satisface. Para ser experto y dominar el 100% tendría que dedicarme en exclusiva a ello.

Ojo, estoy hablando de un 80%, no es moco de pavo. Las cifras son orientativas, unos temas te pueden enganchar más que otros o se te pueden dar mejor, pero la idea va por ahí. Puedes leer un poco más sobre este principio aquí y aquí.

¿Cómo maximizar las ventajas?

Don’t worry about unity from piece to piece. What unifies all of your work is the fact that you made it. – Austin Kleon

And after a decade or two, you’ll back at seemingly disparate pieces and find that there are common threads after all. – John T. Unger

Llega un momento en el que, unas veces de forma inconsciente y otras a propósito, se construyen puentes entre las distintas áreas de conocimiento.

De esa forma puedes maximizar las ventajas, simplemente creando conexiones o directamente algo nuevo.

Vamos a ver un ejemplo.

Baile

Te cuento brevemente como aplico 80/20 a bailar salsa, que es otra de mis aficiones.

En salsa, como en cualquier baile, existen movimientos o figuras básicas. Luego puedes aprender a hacer figuras más complejas o secuencias que encadenan algunas de ellas durante varios compases.

La forma habitual de enseñar salsa es la siguiente: Se empieza enseñando unas 3 figuras básicas y luego se aprenden secuencias o rutinas hasta decir basta.

Hasta aquí la teoría parece correcta, en clase sale todo bien, pero luego llega la vida real en el pub o la discoteca de baile…

Sacas a bailar y te tiras media canción haciendo uno de los básicos hasta que te decides empezar una de las secuencias que tienes medio aprendidas de clase. Con suerte te acuerdas hasta la mitad de la rutina o la confundes con las otras 8 que tienes dando vueltas en la cabeza. También puede ocurrir que por algún choque con otra pareja que está bailando, una malinterpretación de la indicación o una mosca que pasaba haya que interrumpir la figura y volver al básico inicial, porque si no es desde el principio no la sabes seguir. Por supuesto nada de expresión corporal, la música por un lado y tú por otro…

Todos hemos pasado por esto, y al final con el tiempo, o con mucho tiempo, a base practicar se acaba engrasando cerebro y cuerpo.

La forma de aplicar Pareto es la siguiente: En lugar de aprenderte 20 secuencias y 3 básicos, aprende 5 figuras básicas y practica la combinación. Es decir usa el 20% de las figuras, combínalas y tendrás el 80% del baile minimizando el esfuerzo y maximizando el disfrute. En baile social (que es cuando sales a bailar a alguna discoteca o congreso) importa mucho más la conexión entre baile y música que el hecho de hacer 70 figuras distintas. Si escoges de forma inteligente esas 5 figuras  y encima les aplicas distintos estilos para darles sabor, lo tienes todo hecho.

Por supuesto, te queda el otro 20% de la canción, puedes introducir alguna figura nueva o alguna más exigente. Como observarás con este planteamiento si sufres alguna interrupción en alguna figura no importa, como son cortas y básicas eres flexible y puedes reanudar sin problema.

Con la salsa ya llegué tarde pero lo estoy aplicando a un nuevo estilo de baile y no hay color.

Quédate con esto:

  • Seleccionando de forma inteligente el 20% de figuras básicas puedes combinarlas para al menos bailar el 80% de una canción.
  • Usa esas figuras más complicadas, nuevas que acabas de aprender o que creas que funcionen bien en un determinado momento para añadir riqueza de forma puntual.
  • Aprendiendo expresión corporal puedes darle distintos estilos a esas mismas figuras. Se multiplican las posibilidades.
  • Coges soltura más rápido y te motiva a practicar nuevas figuras.

Por supuesto no soy ningún experto bailarín y no es todo tan perfecto y planificado como acabo de contar, para algo somos humanos, pero ves la idea principal, ¿no?

Vamos a construir ahora un puente hacia la alimentación.

Alimentación

Las soluciones que se suelen dar a los problemas que detallaba al principio son poco efectivas.

Todo el mundo te dice que hay que cocinar en casa. Tienes millones de recetas en internet. Sabes que tienes que reducir el consumo de alimentos procesados, etc.

Pero como en el baile al final llega la vida real:

  • La motivación de comer bien se agota porque lo tenemos en mente como un esfuerzo extra.
  • Mientras estamos “sanos” tener batería en el móvil es más importante que la alimentación.
  • Pensar que cocinar  supone uno de los mayores esfuerzos.
  • Las ganas de cocinar en casa se agotan porque no siempre tenemos los ingredientes necesarios y hay que comprar/buscar.
  • El ritmo de vida hoy en día es rápido y, aunque en muchas ocasiones es una excusa barata, al final acaba pasando factura igualmente.
  • Comer sano se asocia a productos caros y, o bien no hay dinero, o no hay ganas de gastarlo en alimentación.

Al final: “llama al tele-procesado y que lo traigan a casa” o “acércate al super y compra un super-procesado para calentar en casa“.

Y vuelta a empezar.

Algunas de las opciones que más se acercan a mi idea son: cocinar siempre las mismas recetas (lo que se suele hacer en el mejor de los casos) o comer lo mismo todos los días (confeccionar un menú completo y usarlo la mayoría de los días para ahorrar costes y tiempo)

Quiero unir lo mejor de cada opción.

Mi propuesta consiste en unificar minimalismo, cocina y evolución.

¿Recuerdas el resumen que he hecho antes con el baile? Voy a copiar y pegar lo mismo cambiando algunas palabras pero manteniendo la esencia.

Quédate con esto:

  • Seleccionando de forma inteligente el 20% de los ingredientes básicos puedes combinarlos para al menos comer bien el 80% de las veces.
  • Usa esas recetas más complicadas, nuevas que acabas de aprender o que creas que funcionen bien en un determinado momento para añadir riqueza gastronómica y nutricional de forma puntual.
  • Aprendiendo a usar especias puedes darle distintos estilos a esas mismas recetas. Se multiplican las posibilidades.
  • Coges soltura más rápido y te motiva a cocinar nuevas recetas.

Ya hemos aplicado Pareto a la alimentación.

Como ves este método está basado en alimentos. No en calorías. No en macros. No en cantidades.

Como animales que somos, tenemos mecanismos para saber cuando parar de comer. Mecanismos que se activan correctamente cuando lo que ingerimos es algo familiar para nuestro cuerpo.

Las proteínas, las grasas y la fibra nos sacian, nuestro propio cuerpo sabe cuando parar sin necesidad de contar calorías o pesar la comida. El problema viene cuando gran parte de la dieta consta de: harinas refinadas, azúcares, zumos, productos industriales con alta palatabilidad, etc. Les quitamos la fibra a los cereales, se las quitamos a las frutas, no comemos verduras, añadimos azúcares simples y encima nos inculcan miedo hacia la proteína y la grasa.

Resultado, el cuerpo se vuelve loco, las hormonas pierden el norte y necesitamos empezar a medir todo que comemos.

A no ser que tengas algún tipo de enfermedad justificada, las cosas son mucho más sencillas.

Por lo tanto no vale con seleccionar cualquier ingrediente, como tampoco cualquier figura de baile, hay que tener en cuenta muchas cosas.

En el segunda parte detallaré que ventajas tiene este método, que son más de las que parecen a primera vista, y los requisitos que deben cumplir los ingredientes seleccionados.

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12 Comentarios

  1. Muchas gracias por la mención. Desde que aprendí ese concepto de Homominimus nunca he dejado de verle aplicaciones fascinantes.
    El sentir que tienes intereses en campos diferentes es algo que a mí me ha pasado siempre. Y muchas veces deseas estar concentrado en solo un campo. Pero yo creo que cada uno tiene una naturaleza. Hay personas que se concentran en una cosa y personas que sienten interés por muchos temas. Cada manera de ser tiene sus ventajas e inconvenientes. Pero en eso creo que no se puede cambiar.
    Un saludo Saúl, y enhorabuena por la entrada.

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    • Si eres una persona “tipo 2” es complicado que de repente pases a ser del otro tipo, cada uno es como es, pero como decía en el artículo siempre te puedes beneficiar de Pareto.

      Gracias por comentar!

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  2. Que buena manera de encarar el tema!!!! Espero ansiosa el próximo post! Gracias, y aplicaremos algunas de las recetas que recomendas. Saludos,

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  3. Joder¡¡¡, con perdón, pero tu dónde estabas????
    Enohorabuena, de verdad…, gran blog, grandes informaciones, y para todo el mundo, para los que no tenemos estudios en nutrición y queremos llevar una vida saludable , o al menos lo intentmaos, sin cagarala y sin tener que recurrir a gurus del Fitness que sólo venden humo.
    Gracias, gracias, gracias.

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    • Muchas gracias Ana!, cada persona es un mundo pero al fin y al cabo todos somos personas, por lo que si empiezas a plantear una alimentación con ingredientes básicos y seguros es muy probable que no tengas ningún tipo de problema en seguirla.

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    • ¿A qué te refieres? Es un artículo explicando el método que sigo, es lógico que hable de mi. Podría hablar en tercera persona pero sería un poco narcisista.

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